Salida por la mañana de su hotel en Saly o sus alrededores, en dirección al Lago Rosa, lugar emblemático del rally París-Dakar, famoso por sus tonalidades cambiantes y sus paisajes espectaculares.
En el lugar, disfrute de una experiencia auténtica: explore las salinas y sea testigo de la tradicional recolección de sal por hombres y mujeres, a menudo sumergidos hasta la cintura, que extraen la sal a mano con palanganas. El agua del lago es excepcionalmente salada, con una concentración de hasta 380 gramos de sal por litro, casi diez veces la del agua de mar.
A continuación, embárquese en una aventura en 4×4 a través de las dunas hasta la playa salvaje que bordea el océano Atlántico, una escapada rica en emociones y paisajes sobrecogedores.
Continúe su camino hacia Lompoul, deteniéndose en Okaï, el Oasis del Desierto, para reponer fuerzas: disfrute de un sabroso almuerzo y de una relajante pausa en la piscina, en el corazón de un entorno relajante y exótico.
Por la tarde, diríjase al desierto de Lompoul. A su llegada, maravíllese con la dorada puesta de sol sobre las dunas: un momento mágico, suspendido en el tiempo.
La velada promete ser cálida y festiva, con los ritmos hechizantes de los djembes sonando alrededor de una hoguera de leña.
Cena tradicional y alojamiento en tiendas moriscas, para una inmersión inolvidable en el alma del desierto.
Tras un copioso desayuno, salga a dar un paseo en camello o a pie por las doradas dunas, con la opción de probar suerte con el surf de arena.
Tras esta inmersión en el corazón del desierto, regrese al ecolodge para un almuerzo de convivencia.
Disfrute de la calma y la serenidad de la zona antes de regresar a Saly.
Está prevista una parada en Lam-Lam para descubrir la artesanía local, en particular la cestería tradicional, un verdadero tesoro del saber hacer local.
Se irá con la cabeza llena de recuerdos de naturaleza, cultura y un cambio de aires total.
